viernes, 16 de noviembre de 2007

Estrategias para controlar tu enojo


¿Te cuesta controlar tu humor? ¿Has dicho o hecho, en un acceso de furia, cosas de las que luego te has arrepentido? ¿Has padecido celos o tiendes a desconfiar de los que te rodean? La ira es una emoción defensiva que sólo debería manifestarse en casos excepcionales, pero nuestras ideas irracionales a veces nos provocan accesos de cólera por asuntos sin importancia.

En el libro “¡No te enfades más”!, de Daniel Palacios, se explica cómo controlar estos impulsos y mejorar nuestras relaciones con los demás. A través de la comprensión de nuestras emociones, podemos ejercitarnos en técnicas de autocontrol para canalizar nuestro genio hacia la creatividas, la armonía y la mejora de nuestras relaciones.


Aprende a relajarte
Las herramientas sencillas de relajación, como respirar profundo y la imaginación, pueden ayudarte a calmar esos sentimientos de enojo. Si tu pareja es irascible como tú, sería una buena idea que ambos aprendiesen estas técnicas. Algunos pasos sencillos que puedes tratar, según el libro, son: respirar profundamente, desde tu diafragma. Los ejercicios lentos y no extenuantes como el yoga pueden relajar tus músculos y hacer que se calmen.


Cambia tu forma de pensar
Dicho en pocas palabras, significa cambiar la forma en que piensas. Las personas enojadas tienden a maldecir, insultar con palabrotas o hablar con términos muy subidos de tono que reflejan sus pensamientos internos. Cuando estás enojada, tus ideas pueden volverse muy exageradas y demasiado dramáticas. Procura reemplazar estos pensamientos por otros más razonables. Ten cuidado con las palabras “nunca” o “siempre” cuando hablas, aconseja el autor en su libro.


Asume tu disgusto
Expresa cuál es tu molestia e intenta buscar una solución que funcione para ambos; o toma las riendas de la situación. Recuerda que enojarse no va a solucionar nada, que no te hará sentir mejor (y que, en realidad, puede hacerte sentir peor). La lógica vence a la ira, porque la ira, incluso cuando es justificada, puede volverse rápidamente irracional. Por lo tanto, use la lógica fría para tu vida, sugiere el libro.


Ejerce la humildad
Muchas de las conductas enfurecidas que tenemos tienen su raíz en un narcisismo exarcebado: queremos que los demás nos amen, nos respeten y se preocupen de nosotros. Es más, lo exigimos. Pero atención, no es necesario sentirnos bien porque los demás reconozcan nuestro modo de ser, por el contrario, hay que aprender a aceptar que para el mundo global no le importamos demasiado, y cultivar nuestro pequeño de la manera más simple posible, se comenta en la publicación.

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