viernes, 18 de enero de 2008

((((((:::::::)))))))) Historia de amor(((((((::::::))))))


Les voy a contar una historia de un gran amor que en realidad solo fue fantasía y terminó en dolor...
Hubo una vez una mujer la cual se enamoró profundamente y creyó encontrar el amor de su vida, él también creyó encontrar la mujer de su vida y se juraron amor eterno. Pasó el tiempo y se amaban, entre ellos florecía cada vez más la pasión.
Y aunque la distancia entre ellos era inmensa hacían de todo para romper esa barrera y estar juntos de todas maneras. En verdad se amaban con locura.
Pero un día se pelearon por cosas que pasan y no se pueden evitar; ella sintió la necesidad de verlo y fue a buscarlo...
En tanto él no soportó la idea de perderla y se refugió en el alcohol. Esa noche no se dio cuenta, pero cometió una locura...
Ella llegó, lo vio en brazos de otra mujer y decepcionada se marchó. El la siguió, pero nada se arregló.
Días después se produjo el anhelado arreglo, hasta después de 9 meses cuando aquella mujer regresó y en sus brazos a un niño. La familia de ella se enteró y la alejaron de su amor. Ella no lo soportó y se suicidó.
El vive ahora con la mujer que no ama y con un hijo que no buscó. En el alma lleva la cruz y la muerte de su gran amor.

Fue real y triste

PRECIOSA FACTURA


Una tarde, un pequeño se acercó a su madre que preparaba la cena en la cocina, entregándole una hoja de papel en la que había escrito algo.
Después de secarse las manos y quitarse el delantal, ella leyó lo que decía la nota:
- Cortar el césped del jardín... 15.00 - Limpiar mi cuarto esta semana… 5.00 - Cuidar de mi hermano... 5.00 - Ir a la panadería... 0.50 - Sacar la basura toda la semana… 2.50 - Libreta con buenas calificaciones… 50.00 - Limpiar el patio... 5.00 - TOTAL ADEUDADO... 83.00
La madre lo miró con fijeza mientras él aguardaba expectante. La madre tomó un lapicero y en el reverso de la misma hoja anotó:
- Por llevarte 9 meses en mi vientre y darte la vida... NADA- Por tantas noches de desvelos, curarte y rezar por ti ... NADA- Por la alegría y el amor de nuestra familia... NADA- Por temor y preocupaciones cuando enfermabas ... NADA- Por comida, ropa y educación... NADA
- Por tomar tu mano y darte apoyo... NADA
Cuando el niño terminó de leer lo que había escrito su madre,
tenía los ojos llenos de lágrimas. La miró a los ojos y le dijo:
"Te quiero mamá..."; luego tomó el lapicero y escribió con letra muy grande:
" TOTALMENTE PAGADO"
Así somos las personas, como niños, queriendo recompensa por las buenas acciones que hacemos. Es difícil entender que la mejor recompensa
es el AMOR y que, para nuestra suerte, es totalmente GRATIS!!!

....URGENTE...


Urgente
Urgente...es una palabra con la que vivimos día a día en nuestra agitada vida y a la cual le hemos perdido ya todo significado de premura y prioridad.
Urgente...es ya, un ritmo de vida... una forma de "pasar" la vida.
Urgente...es la manera más pobre de vivir sobre este mundo, porque el día que nos vamos, dejamos pendientes las cosas que verdaderamente fueron urgentes.
Urgente...es que hagas un alto en tu ajetreada vida y por un instante te veas y te preguntes: ¿Qué significado tiene todo esto que hago?
Urgente...es que te detengas y veas... cuan grande eres.
Urgente...es que cuando camines por la calle, levantes la vista, voltees y mires a tu alrededor; observa el cielo, los árboles, las aves... a la gente.
Urgente...es que seamos más humanos... más hermanos.
Urgente...es que sepamos valorar el tiempo que nos pide un niño.
Urgente...es que una mañana, te levantes temprano y veas salir el sol, siente su calor y dale gracias a dios por tan grande regalo.
Urgente...es que te sientas vivo en cuerpo y alma... que veas tus brazos, tus piernas, tu cuerpo, tu inteligencia, y de verdad, ¡vibres con la vida!
Urgente...es que te tomes un instante en tu trabajo, salgas y respires profundo; y sientas como el aire llena tus pulmones... estas vivo.
Urgente...es que le digas a la gente que la quieres, cuanto la amas hoy, no esperes hasta mañana.
Urgente...es que no se te vaya la vida en un soplo y que cuando mires atrás, seas ya un anciano, que no puede echar el tiempo atrás, que todo lo hizo.
Urgente; que fue un gran empresario; que lleno su agenda de "urgencias, citas y proyectos"
Pero después de todo... se le olvidó... vivir.

LAZO ROSA‏


Un señor de alrededor de 50 años entró discretamente a un café y se sentó a una mesa desocupada.Antes de hacer su pedido, no pudo dejar de notar un grupo de hombres mas jóvenes sentados a una mesa cercana. Se estaban riendo.Y le resulto obvio que se estaban riendo y burlando de el. No tardó demasiado en recordar que llevaba puesto un pequeño lazo rosado colocado sobre la solapa de su chaqueta y que este era el motivo de las risas. Al principio los ignoro, pero las risas comenzaban a irritarlo. Miro a uno de ellos, señaló su lazo y le pregunto: ¿Esto te causa gracia?Con eso, los hombres se miraron entre si, desconcertados.Aun tratando de contener la risa, uno de ellos le contesto:- No lo tomes a mal, solo comentábamos lo lindo que te queda el moño rosado con ese saco azul!Con un gesto amistoso, el señor invitó al bromista a sentarse a su mesa.- Incómodo como estaba, el joven aceptó, sin saber bien para qué.Con voz muy calmada, el señor le explicó:- Llevo puesto este lazo rosado para alertar a todos sobre el cáncer de mamas.- Lo llevo puesto en honor a mi madre.- Señor, perdone usted. ¿Su madre murió de cáncer de mamas?No, no esta muerta. Felizmente esta viva y muy bien de salud. Pero fueron sus senos los que me alimentaron cuando era un bebe. Y en sus senos fue donde descanse mi cabeza cuando estaba atemorizado o triste cuando era un niño pequeño. Estoy muy agradecido por los senos de mi madre por la salud de la que goza hoy.- Hummm, contesto el joven, claro!!- También llevo puesto este lazo rosado en honor a mi esposa, siguió el señor.- ¿Ella también está bien?, preguntó el muchacho.- Oh, si. Ella esta perfecta. Y con sus senos alimento y nutrió a nuestra hermosa hija hace 23 años.- Estoy muy agradecido por los senos de mi esposa y por su salud.- Entiendo. Así que supongo que también lo llevas puesto en honor a tu hija.- No, ya no puedo llevarlo puesto en honor a mi hija, para eso es tarde. Ella falleció de cáncer de mamas hace un mes. Ella creyó que era demasiado joven para tener cáncer de mamas. Así que, cuando casualmente se notó un bulto, lo ignoro. Ella pensó que como no le causaba dolor, no había nada de que preocuparse.Ahora abatido y avergonzado, el joven le dijo,- Oh señor, cuanto lo siento...- Por eso, en memoria de mi hija, también llevo puesto este pequeño lazo rosado, porque me permite otorgarle a otros una oportunidad que yo ya no tengo. Así que ahora, anda y conversa esto con tu esposa y tu hija, tu madre y tu hermana, así como también con tus amigos.- Y toma... El señor metió su mano en el bolsillo y saco otro pequeño lazo rosado y se lo entrego al hombre joven. El muchacho miro el lazo que le fue entregado y levantando su cabeza le pregunto al señor:- ¿Me ayuda a ponérmelo.....muy interesante para todas las personas que aveces dejamos pasar una sinple molestia y no vamos al medico , acer un control de vez en cuando es bueno evitemos que sea tarde y no nos pase lo mismo. saludos

)))))))))))))LUZ EN LA OSCURIDAD.......


LUZ EN LA OSCURIDAD
Los pasajeros del ómnibus, la observaron compasivamente cuando la atractiva joven del bastón blanco subió con cuidado los escalones. Le pagó al conductor y, usando las manos para percibir la ubicación de los asientos, caminó por el pasillo y encontró el asiento que, según él le había dicho, estaba vacío. Luego se acomodó, colocó su maletín sobre las rodillas y apoyó el bastón contra su pierna.Hacía un año que Susan, de treinta y cuatro años, se había quedado ciega. Debido a un diagnóstico equivocado, había perdido la vista, y de repente se había sentido arrojada a un mundo de oscuridad, rabia, frustración y autoconmiseració n. Dado que antes había sido una mujer orgullosamente independiente, ahora Susan se sentía condenada, por esta terrible vuelta del destino, a ser una carga impotente y desvalida para todos los que la rodeaban. "¿Cómo pudo pasarme esto?", se quejaba, con el corazón lleno de cólera. Pero a pesar de cuanto llorase o despotricase, ella sabía cuál era la dolorosa verdad: Nunca más volvería a ver.Una nube de depresión se cernía sobre el espíritu de Susan, antes tan optimista. El solo hecho de vivir cada día era un ejercicio de frustración y cansancio. Y sólo podía aferrarse a su esposo, Mark.Mark era un oficial de la Fuerza Aérea, y amaba a Susan con todo su corazón. Al perder ella la vista, notó cómo se hundía en la desesperación y decidió ayudarla a reunir las fuerzas y la confianza necesarias para volver a ser independiente. La experiencia militar de Mark, lo había entrenado muy bien para manejar situaciones delicadas, pero él sabía que aquella era la batalla más difícil que iba a enfrentar.Finalmente, Susan se sintió preparada para volver a su trabajo, ¿pero como llegaría hasta allí? Acostumbrada a tomar el ómnibus, pero ahora estaba demasiado asustada como para ir por la ciudad por sí sola. Mark se ofreció a llevarla en el auto todos los días, aún cuando trabajaban en extremos opuestos de la ciudad. Al principio, esto reconfortó a Susan y cubrió la necesidad de Mark de proteger a su esposa ciega, que se sentía tan insegura para realizar la acción más insignificante. Sin embargo, Markpronto se dio cuenta de que ese arreglo no funcionaba.. . Era problemático y costoso. "Susan tendrá que empezar a tomar el ómnibus de nuevo", admitió ante sí mismo. Pero sólo pensar en mencionárselo lo hacía estremecer. Ella todavía estaba tan frágil, tan llena de rabia. ¿Cómo reaccionaría? Tal cómo Mark había previsto, Susan se horrorizó ante la idea de volver a tomar el ómnibus.-¡Estoy ciega!- explicó con amargura -. ¿Cómo se supone que voy a saber adónde me dirijo? Siento que me estás abandonando.A Mark se le rompió el corazón al oír esas palabras, pero él sabía lo que debía hacerse. Le prometió a Susan que, por la mañana y por la noche la acompañaría en el ómnibus todo el tiempo que fuera necesario hasta que ella se sintiera segura.Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Durante dos semanas enteras, Mark con uniforme militar y todo, acompañó a Susan en el viaje de ida y vuelta al trabajo. Le enseñó cómo apoyarse en sus otros sentidos, en especial el oído, para determinar dónde se encontraba y cómo adaptarse a su nuevo entorno.La ayudó a trabar amistad con los conductores, quienes se ocuparían de ella y le guardarían un asiento. La hizo reír, incluso en aquellos días no tan buenos en que tropezaba al bajar del ómnibus, o tiraba su maletín lleno de papeles en el pasillo.Todas las mañanas hacían el recorrido juntos y Mark tomaba un taxi para volver a su oficina.Aunque esta rutina resultaba mas cara y cansadora que la anterior, Mark sabía que sólo era cuestión de esperar un tiempo más antes que Susan estuviera capacitada para viajar en ómnibus por su cuenta.Creía en ella, en la Susan que él había conocido antes de que perdiera la vista, la que no le temía a ningún desafío y jamás se rendía.Por fin, Susan decidió que estaba lista para hacer el intento de viajar sola. Llegó la mañana del lunes y, antes de irse, ella abrazó a Mark, quien era su compañero de viajes en ómnibus, su esposo, y su mejor amigo. Tenía los ojos llenos de lágrimas de gratitud por su lealtad, su paciencia, su amor. Se despidieron y, por primera vez, cada uno tomó un camino distinto.Lunes, martes, miércoles, jueves... todos los días le fue muy bien, y Susan jamás se sintió mejor. ¡Lo estaba haciendo! Estaba yendo a trabajar por su cuenta.El viernes por la mañana, Susan tomó el ómnibus como de costumbre. Al pagar el boleto, el conductor le dijo: - Caramba, de veras la envidio. Susan, no supo si le estaba hablando a ella o no.Después de todo, ¿quien iba a envidiar a una ciega que había encontrado el coraje de vivir durante el año anterior? Intrigada preguntó al conductor:- ¿Por qué dice que me envidia? - El conductor respondió: - ¿Sabe? Todas las mañanas durante la semana pasada, un caballero de muy buen aspecto, con uniforme militar, ha estado parado en la esquina de enfrente, observándola mientras usted baja del ómnibus. Se asegura que cruce bien la calle y la vigila hasta que entra en su edificio de oficinas. Luego le tira un beso, le hace un pequeño gesto de saludo y se va. Usted es una mujer afortunada.Lágrimas de felicidad rodaron por las mejillas de Susan. Porque aunque ella no podía verlo físicamente siempre había sentido la presencia de Mark. Era afortunada, muy afortunada, pues él le había hecho un regalo más poderoso que la vista, un regalo que ella no necesitaba ver para creer en su existencia.. .El regalo del amor que puede llevar la luz donde ha habido oscuridad