domingo, 13 de abril de 2008

El samurai.......


EL SAMURAI

Cerca de Tokio vivía un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a enseñar a los jóvenes. A pesar de su edad corría la leyenda de que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos apareció por allí. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba a que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha. Conocía la reputación del samurai y fue hasta allí para derrotarlo y aumentar su fama.Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desfío.Juntos, todos se dirigieron a la plaza de la ciudad y el joven comenzó a insultar al anciano maestro. Arojó algunas piedras en su dirección, le escupió en la cara, le gritó todos los insultos conocidos-ofendiendo inclusos a sus ancestros-. Durante horas hizo todo por provocarlo, pero el viejo permaneció impasible.Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró.Desilusionados por el hecho de que el maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron: Cómo pudiste maestro, soportar tanta indignidad? Por qué no usaste tu espada aún sabiendo que podías perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de todos nosotros?El anciano maestro samurai respondió:Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y Uds. no lo aceptan, a quién pertenece el obsequio? A quién intentó entregarlo, respondió uno de los alumnos.Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos-dijo el maestro-.Cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quién los llevaba consigo.

Cambio de dirección...


CAMBIO DE DIRECCION

Mucho ha cambiado en un año. Julie se graduó de la universidad,
se mudó a la Florida para trabajar como maestra, y se casó.Ese es un cambio bastante drástico.Pero nada comparado con el de Melissa.Melissa se graduó para el cielo.
El último día de clases de su penúltimo año de secundaria,
murió en un accidente de auto. ¡Qué cambio ha producido en nuestra familia la muerte de Melissa!
Esperábamos que este año fuera un año de gozo y expectación,
pues ella terminaría sus años de secundaria. Estaría en la casa con su hermano Steve un año más.
Jugaría vóleibol,
softball y tomaría el examen de ingreso a la universidad.
Escogería una universidad y le daría "la fiebre" del último año. Se divertiría mucho con sus amigos y haría un viaje de fin de curso a Colorado.
Caminaría por la plataforma para recibir su diploma de secundaria.
Y su madre y yo la observaríamos orgullosos.Pero Dios tenía otros planes.
En su misterioso y soberano diseño
le dio la bienvenida a su magnífico hogar eterno el 6 de junio de 2002,
y ahora el Señor disfruta de la amplia sonrisa
y enérgica personalidad que nosotros extrañamos.¡Qué cambio de dirección para Melissa!
De una vida fantástica aquí en Michigan a una vida indescriptiblemente
asombrosa en el cielo. A pesar de nuestra tristeza,
entendemos que éste es el cambio de dirección culminante
y que ahora disfruta del fruto de su fe.¿Estás listo para ese cambio de dirección? --JDBSi mi vida fuera a terminar hoy,
¿cuál sería mi nueva dirección?
¿Cómo se comparan las glorias del cielo con las mejores cosas
que ocurren en esta vida?

Como se hace la vida....



¿COMO SE HACE LA VIDA?
LA VIDA SE HACE...
La vida se hace sorbo a sorbo, paso a paso y día a día. Se hace saboreando el Universo, caminándolo a lo ancho y a lo hondo, mirándolo a través de sus colores, oyéndolo a través de sus sonidos, palpándole la perfección y desentrañándole la luz.
La vida se hace como trabajadora de su siembra, como obrera de su palabra, como jardinera de sus flores, como cantadora de sus prodigios.. como El te mandó hacerla.
La vida se hace agitando el mundo que llevamos dentro y descubriendo el mundo que llevan los demás.
Se hace respirando a Dios con la fuerza de la naturaleza, con la sabiduría de su gracia y con el impulso de sus pisadas, que van tras nosotros para que no perdamos el camino ni se nos distraiga la luz.
La vida se hace sufriendo, pero sin apagar nunca la velita encendida de la fe.
La vida se hace amando, porque el amor tiene tanto que hacer en el mundo, que no da tiempo para odios ni rencores.
La vida se hace en el espacio de lo cotidiano, en pequeños trozos de cada día, de a monetos, en momentos que encendemos de pasión, en vuelos que se emprenden con besos y son sueños.
Velar y dormir, soñar y despertar, llorar y reír, creer y dudar, caer y levantarse: eso es hacer la vida.
La vida no se hace para lucir, para exhibirse, para mostrarnos como en un escaparate de vanidad y focos de colores.
La vida se hace en el recinto íntimo, en ese taller de abeja trabajadora que llevamos dentro, en ese aguijón que extrae y regala, que profundiza y endulza.
La vida se hace en el centro de trabajo de uno mismo, con su esfuerzo silencioso, efectivo, constante, devoto y masivo. Un esfuerzo que abre surco y un surco hecho para que no deje de producir.
Hacer la vida no es diseñarla a nuestro antojo, ni coserla a nuestro capricho: es estar siempre en las puntadas de su tela y en el estambre de su tejido.
Hay que caminar la vida, porque es la única manera de llegar.
Ir resolviendola con la lógica, pero emocionándola con el espíritu y calentándola con el corazón.
La vida se hace cuando das la mano y trasmites una corriente, cuando das una sonrisa y cuelas la luz, das un beso y cierras los ojos, te das a ti misma… y parece que concentras el universo en tu corazón.
La vida se hace en el espacio de tu mundo y en donde se libran las batallas de los demás.
Se hace en el horizonte de ti misma y en donde vuelan los sueños de los otros, en la siembra frondosa de tu tierra y en la raíz raquítica del huerto ajeno.
La vida se hace de regalo, sin seleccionar, ni preguntar, ni escoger.
Cumple tu misión de dar. Déjale a Dios el balance de lo que debes recibir.
Porque en ese libro de la generosidad, del esfuerzo y de la entrega,
¡ Asi hace la vida !