miércoles, 16 de abril de 2008

17 reglas para una vida mejor...


17 reglas para una vida mejor

La inteligencia sin amor, te hace perverso.

La justicia sin amor, te hace implacable

La diplomacia sin amor, te hace hipócrita

El éxito sin amor, te hace arrogante

La riqueza sin amor, te hace avaro

La docilidad sin amor te hace servil

La pobreza sin amor, te hace orgulloso

La belleza sin amor, te hace ridiculo

La autoridad sin amor, te hace tirano

El trabajo sin amor, te hace esclavo.

La simplicidad sin amor, te quita valor.

La oracion sin amor, te hace introvertido.

La ley sin amor, te esclaviza.

La politica sin amor, te hace egoista.

La fe sin amor te deja fanatico.

La cruz sin amor se convierte en tortura.

LA VIDA SIN AMOR...
NO TIENE SENTIDO

Ama y algún día te amarán


Muchas veces me he preguntado si vale la pena amar sin ser amado, y creo que la respuesta es si.
Si vale la pena amar aunque no te amen, porque al amar encuentras un sentido diferente a la vida, porque amar despierta tu perspectiva de vida.

Amar es estregarse por completo, descubrir que hay un ser dentro de ti, que es completamente distinto a lo que creías, alguien que tiene mas amor del que jamás creyó descubrir en sus adentros y aunque corres el riesgo de que no te amen, todo lo que el ser amado despertó en ti es tan maravilloso, que descubres siempre algo nuevo.

Te descubres creciendo en conocimiento, en fuerza, en amor, en paciencia, y sobre todo en fortaleza, porque una decepción nunca te daña mas de lo que te salva. Si pones en una balanza lo que pierdes y lo que ganas al amar, descubrirás que amar siempre te deja mas de lo que te quita y siempre vale la pena volverlo a intentar, hasta que algún día, cuando hayas aprendido lo suficiente y hayas encontrado el sentido de amar, te llegará por fin el amor verdadero, duradero, pleno, para siempre.

Solo lo tienes que intentar, ama y algún día también te amarán.

Importante las caricias.............


¿Son importantes las caricias?
Las caricias no sólo son importantes sino que son absolutamente necesarias. Desde que nacemos tenemos una enorme necesidad de reconocimiento, aceptación y contacto. A continuación descubra qué tipos de caricias existen y cuál es el intercambio adecuado.

Las caricias son indispensables para la subsistencia y el bienestar psicológico, son algo así como el alimento que nutre nuestra vida emocional y afectiva.


Cuando faltan en grados extremos al comienzo de la vida, aparece un fenómeno fatal denominado marasmo, que lleva a la muerte del sujeto provocada por la carencia afectiva.

La necesidad de reconocimiento persiste durante toda la vida, si bien hay un punto que marca una diferencia fundamental entre niños y adultos. Los niños sólo pueden recibirlo de su medio, en principio el familiar y luego el escolar y el grupo de pares. Los adultos por su parte pueden auto-suministrarse caricias cuando no las obtienen del entorno, pueden -por ejemplo- decirse a sí mismos que son buenas personas. Lo óptimo, más allá de la edad, es poder dar y recibir caricias adecuadas en un intercambio equilibrado con el ambiente.

Hay varios tipos de caricias, que se clasifican según cuatro criterios:

1. Por su influencia en el bienestar: adecuadas o inadecuadas

2. Por la emoción que invitan a sentir: positivas o negativas

3. Por los requerimientos para darlas o recibirlas: condicionales o incondicionales

4. Por el medio de transmisión: físicas, verbales, gestuales o escritas

Estas a su vez pueden combinarse entre sí.

Existen diversos prejuicios negativos en torno a este tema, siendo común encontrar gente que no considera adecuado dar, aceptar y pedir caricias positivas y rechazar las negativas. En realidad estos prejuicios no tienen fundamento que los sustente, siendo lo óptimo para el bienestar psicológico dar, aceptar, pedir y darse caricias positivas y rechazar las negativas.

Las caricias son tan importantes para los seres humanos que cuando no tenemos caricias positivas podemos buscar negativas, ya que esto es preferible a la ausencia de las mismas, lo que sería homologable a la falta de reconocimiento.

Es un ejercicio aconsejable detectar nuestras principales fuentes de caricias. Para esto deberá pensar en las personas más allegadas que suelen suministrarle reconocimiento y afecto.

1. Ubique por orden de importancia a las tres personas que actualmente son su principal fuente de caricias.

2. Piense si la relación es recíproca, es decir, si recibe en una medida similar a la que da

3. Imagine que pierde la primer fuente de caricias (la persona que ocupa el primer lugar en su lista) ¿Cómo la reemplazaría? ¿Y si faltaran también las otras?


Es importante tener varias fuentes de caricias positivas y darlas es el camino más directo y seguro para conseguirlas. Si usted realizó el ejercicio, entonces tiene un motivo para darse una caricia positiva, y felicítese por haber invertido su tiempo en su propio bienestar y crecimiento personal.